Con la casa a cuestas cual caracol

Con la casa a cuestas cual caracol

Hay quien alucina cuando aseguro que si me tocara la lotería cogería una buena caravana y emprendería camino con el fin de visitar todos los rincones del mundo. “¿Y no prefieres ir a un resort o dar la vuelta al mundo en crucero?” me preguntan, y “no”, siempre es mi respuesta. Siendo niña aprendí que los mejores paisajes y la verdadera cultura se aprende con la gente, en la calle, viendo cuáles son sus lugares favoritos y mezclándote con ellos. Mi familia tenía por costumbre alquilar una caravana, año tras año, en Caravanas-Cruz y viajar con la casa a cuestas para poder parar a mitad camino siempre que nos diera la gana ¿Y sabéis qué? Muchas de esas veces no llegábamos a nuestro supuesto destino porque encontrábamos cosas maravillosas antes y nos quedábamos a disfrutarlas.