Latas de sopa de tomate y arte Pop

Latas de sopa de tomate y arte Pop

Cuando Andy Warhol, un ilustrador comercial que se convertiría en el exponente artístico del arte Pop, creó las Latas de Sopa Campbell, obra también conocida como 32 latas de sopa Campbell, en 1962, no sabía que en cierto modo estaba elevando a un nivel superior las modestas latas de sopa de tomate y otras especialidades. Warhol, el ilustrador, llegó a ser pintor y director de cine, y el artista pop estadounidense de mayor renombre y más cotizado del momento. Esta famosísima obra, icono del pop, son treinta y dos lienzos de 50,8 x 40,6 cm., con una pintura de una lata de sopa Campbell –cada una de las variedades de sopa enlatada que la compañía ofrecía en aquella época- realizadas mediante un proceso semimecanizado de serigrafía. A partir de aquí, el apoyo de Campbell,s Soup Cans en temas de cultura popular ayudó en el posicionamiento del arte pop como un movimiento artístico de trascendencia.

Desde entonces, el famoso elaborado a partir del sofrito de algunas verduras, tomates, aceite, cebolla, sal, azúcar y albahaca es un indispensable en la cocina, aunque culturalmente en España lo utilizamos más que como sopa, como salsa de tomate, para acompañar o como base de muchísimas recetas. El tomate servido como “sopa” o con la categoría de un primer plato en restauración, nos es más familiar como salmorejo o gazpacho, cuyo elemento principal son los tomates, son sopas frías muy apreciadas en verano especialmente.

Tradición y cultura de la salsa de tomate

La pasta, todo un clásico. Hay cientos de recetas de pasta aliñada con salsas de tomate a la que se incorporan otros condimentos, hierbas e ingredientes que le dan su sabor y sello tan característico. ¿A quién no le gusta una pasta con salsa boloñesa, realizada con un sofrito de verduras, una buena carne picada y un excelente tomate frito para ligar los sabores? Es de lo más sencillo, pero, como todo, debes escoger muy bien los ingredientes, serán de calidad, y además, lo principal en cocina, deberás cocinarlo con mucho cariño. Sólo así sale bien.

Una buena salsa de tomate, porqué no. Acompaña todo, todos los platos se mejoran y potencian con una brillante y suculenta salsa de tomate. Gusta a todo el mundo, los niños y los grandes. Acompaña bien unos huevos fritos, unas patatas fritas, un arroz blanco, un guiso con carne, o un pescado. Es indispensable que el tomate frito haya tenido su tiempo de preparación, su lento ebullir, su sofrito con cebolla y/o ajo (esto es opcional), sus hierbas frescas…

La salsa de tomate es de lo más versátil, podéis tener siempre en la despensa un buen surtido de vuestra salsa de tomate favorita, para que en cualquier momento podáis preparar un exquisito plato, rápidamente, y con un resultado siempre espectacular. Pero también podéis prepararlo vosotros mismos, es de lo más fácil. Pero si hacéis bastante cantidad, lo normal es conservarlo en tarros de cristal, para que no se acabe estropeando en el frigorífico. Hoy en día, podéis encontrar en el lineal del supermercado, esa marca preferida de salsa de tomate que os ahorra tiempo en la cocina, para dedicar al trabajo o a momentos de ocio y conversación con vuestros hijos, y que os encanta a todos para acompañar muchos alimentos. Una salsa de tomate con calidad y que les encanta a los niños es la que fabrica la casa HIDA desde 1954, empresa líder en conservas vegetales, toda una tradición en Alimentación, con calidad excelente e innovación constante, que les ha llevado a realzar el sabor de los mejores sofritos de tomate de la huerta española. Hida hoy es un referente de sabor, cultura, sabiduría y pasión por las cosas bien hechas. Hida fabrica todos sus productos con materia prima 100% natural, sin conservantes ni aditivos. Podéis mirar en su página web su amplia gama de productos, para ayudaros en la cocina, aportando una calidad y sabores sublimes a todas vuestras elaboraciones.

Las recetas con salsa de tomate más populares

Ya vemos que la sopa de tomate enlatada inspiró a Warhol, uno de los iconos de la cultura pop, y es por lo que todo el mundo le conoce. La popularidad de la salsa de tomate viene de lejos, pero continúa y continuará, tanto por las propiedades nutritivas tan beneficiosas del tomate y resto de ingredientes, como por la riqueza y prestancia que aporta a todas las elaboraciones.

Para este verano, no pueden faltar el gazpacho andaluz tradicional y el salmorejo cordobés, tan frescos y ricos que no nos importa repetir. Pero podemos arriesgar un poco más y preparar por ejemplo una crema de tomate con pesto rojo, o una sopa de tomate con jengibre y cayena.

La pizza margarita, la pizza cuatro estaciones, las más populares entre las populares, llevan como base el tomate triturado o la salsa de tomate, para realzar el sabor del resto de los ingredientes. Sin el tomate, no sería lo mismo. El tomate está presente en la práctica totalidad de los platos de la cocina mediterránea, aportando muchas ventajas nutricionales, color y estética visual, y un sabor inmejorable.

¿Y el arroz blanco con tomate frito? Así, sencillamente, es un manjar y un alimento sano y digestivo. Si además le añades huevos fritos, plátano frito, un filete de lomo, se convierte en un plato contundente, divertido, variado y completo.

Lo más fácil es improvisar unos sencillos huevos a la flamenca, que preparados con mimo y unos productos de calidad, como son los huevos, los guisantes, unos tacos de buen jamón, unas rodajas de buen chorizo, y un buen tomate frito que integre y de color y potencie los sabores, junto con el aceite de oliva virgen, puede llegar a ser un plato realmente de gourmet. Para una cena, para una comida frugal, unos huevos a la flamenca o unos huevos al plato, en los que no faltará el tomate frito de calidad, os solucionará imprevistos, visitas inesperadas, o disponer de un plato caliente y exquisito en unos pocos minutos. Debéis tener siempre en la despensa el tomate frito de calidad que os facilite todas vuestras elaboraciones culinarias.

 

 

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