El mundo y la vida están llenos de curiosidades. Las curiosidades se definen por el interés que provoca lo novedoso, lo extraño o lo inesperado. Las personas tenemos esa cualidad innata, por conocer lo desconocido, despertando nuestra curiosidad, en mayor o menor medida. De esta cualidad surgen los avances y el conocimiento.
Cuidar de la salud bucodental es uno de los aspectos más importantes de la salud en general, por lo que no está de más conocer algunos aspectos curiosos sobre los dientes y su cuidado, así como de la odontología. La curiosidad impulsa el aprendizaje y nos lleva a las cosas importantes, aunque a veces sentimos curiosidad por cosas que, en realidad, no tienen la mayor importancia. En esta ocasión, vamos a tratar sobre la importancia real que sí tienen las piezas dentales y, en consecuencia, atender a la salud bucal es fundamental.
Conceder a los dientes la importancia que merecen es necesario. Son muchas las veces en las que pensamos en esta parte del cuerpo, como si se tratara de meras herramientas de masticación, cuando su función es mayor. Contribuyen a la comunicación y a la estética facial. Por otro lado, la salud bucodental refleja el estado de salud general. Cuando existe algún tipo de problema relacionado con los dientes o la boca, es muy probable que se trate de un reflejo de que algo pasa en nuestro organismo. Del mismo modo que las enfermedades que afectan a la boca y no se tratan como es debido, pueden llegar a afectar a otros órganos y partes del cuerpo.
Conocer los datos curiosos sobre los dientes y la odontología es importante, debido a que entender la anatomía de las piezas dentales, así como las prácticas y técnicas adecuadas para el cuidado dental, permite que tomemos las decisiones acertadas e informadas, con las que se beneficia la salud dental y general. Higiene y salud dental ayudan a disfrutar de una vida plena y saludable.
Curiosa historia de la odontología
Tenemos que remontarnos al año 200 a.C. para encontrar el origen de la odontología, aunque existen referencias anteriores sobre el año 3000 a.C. Los estudios arqueológicos realizados han llevado al descubrimiento de que los egipcios ya se acercaron a los tratamientos dentales. Las antiguas Grecia y Roma utilizaban las herramientas y pasta dental del momento para cuidar de sus dientes. Los expertos de la clínica dental en Delicias, Madrid ICOA, dedicados a la implantología y el cuidado dental, nos explican que las primeras técnicas utilizadas para el tratamiento de los problemas bucodentales eran rudimentarias, siendo el proceso de extracción de dientes bastante habitual, junto con el uso de hierbas para aliviar los dolores producidos en la boca. Ya en épocas más recientes, en el siglo XVII, herreros y barberos eran conocidos como dentistas.
La evolución de los instrumentos odontológicos ha conllevado un gran avance a lo largo de la historia. Los citados egipcios utilizaban tronchadores de dientes, nada que ver con los taladros y herramientas de diagnóstico más actuales. Un avance significativo, llevado a cabo en el siglo XIX, fue la introducción de la anestesia, gracias a la cual se han podido realizar las intervenciones bucales, evitando las molestias asociadas.
Otros datos significativos en la curiosa historia de la odontología son cómo los griegos utilizaban piedra pómez, talco, alabastro, polvo de coral u óxido de hierro como pasta de dientes. La caries se ha eliminado desde el principio de los tiempos, recurriendo a rellenar el hueco con materiales como la goma, piedras pequeñas o resina de aguarrás. El hilo dental comercial tiene su origen en el año 1882, por la compañía Codman and Shurtleff, Inc. Esta compañía fue adquirida en el año 1965 por la conocida Johnson and Johnson.
El primer dentista conocido en la odontología antigua es Hesy-Ra, un egipcio que vivió hace unos miles de años. En el mundo moderno, se considera a Pierre Fauchard como el protagonista de la odontología, cuando publicó el tratado que sentaba las bases de la futura práctica odontológica, allá por el año 1728. El dentista y académico G.V. Black hizo sus propias contribuciones dentro del campo de la restauración dental y la clasificación de las diferentes caries.
No pueden faltar las mujeres en la curiosa historia de la odontología: Lucy Beaman Hobbs fue la primera mujer que obtuvo la licencia de dentista; esto ocurría en el año 1866. Irene Newman aprendió todo lo necesario sobre las técnicas de higiene dental al lado del doctor Alfrec Fones, a principios del siglo XX. Esto era en el año 1906 y, un año después, realizaba su primera profilaxis dental, convirtiéndose en la primera profesional femenina del sector.
Como se puede ver, la historia de la odontología es interesante a la par que curiosa. Tanto que incita a conocer más sobre sus orígenes y cómo se iniciaron los diferentes tratamientos. Aunque ahora vamos a dejarlo ahí, para adentrarnos en otras curiosidades dentales.
Dientes y odontología
Van de la mano y son inseparables. Sin dientes, no existiría la odontología y, sin odontología, más de un diente tampoco existiría. Las curiosidades que afectan directamente a los dientes y la salud bucal son igual de interesantes, o más, que la propia historia de la odontología.
La caries dental se debe fundamentalmente a lo que comemos y bebemos. Chocolates, dulces, bebidas carbonatadas y zumos de fruta producen ácidos que, de manera gradual, disuelven el esmalte y la dentina que componen los dientes.
Aquellas personas que toman más de tres refrescos al día tienen un sesenta y dos por ciento más de posibilidades de sufrir caries y caída de dientes. Lo mismo sucede con las bebidas energéticas, por lo que nada mejor que beber agua para mantener la salud bucal y el cuerpo hidratado. La ingesta de estos productos aumenta igualmente la posibilidad de que los dientes se caigan.
Si la placa se acumula, el ácido puede empezar a dañar la superficie de los dientes, generando orificios. Estos orificios no son otra cosa que la caries. También pueden producirse enfermedades en la encía, abscesos y caída de dientes. Todo ello, a consecuencia de la acumulación de placa.
A mayor consumo de azúcar, mayor probabilidad de padecer caries. Aunque esto es algo que, más que un dato curioso, es un dato ampliamente conocido.
En las primeras etapas de la caída de los dientes, no existen síntomas. Por lo que una visita al dentista, de forma periódica, es la mejor manera de detectarlas y evitar que la pieza llegue a caer.
No todos los enjuagues bucales son iguales, ni hacen el mismo efecto. Los que se adquieren en el supermercado combaten el mal aliento un rato; los que aconseja el dentista son más especializados y tienen funciones más concretas.
Comer coco reduce las posibilidades de padecer enfermedades asociadas a las encías o caries. Esto se debe a que se trata de un antibacteriano natural.
Utilizar hilo dental permite una limpieza integral de los dientes. Si no se utiliza, se puede dejar sin limpiar hasta el cuarenta por cien de la superficie dental. Los estudios más recientes aseguran que un buen cepillado permite abarcar gran parte de las piezas y espacios interdentales, aunque nunca está de más recurrir al hilo dental.
Cepillar los dientes dos veces al día evita la caries en gran medida. Es con el cepillado con lo que se elimina la placa que causa el problema. Cambiar el cepillo cada tres meses es lo más adecuado, dado que pierden efectividad. Cuando se padece gingivitis, el cambio debe realizarse cada mes o mes y medio, ya que las bacterias quedan atrapadas en las cerdas.
Cuando se está enfermo, es mejor enjuagar el cepillo en agua caliente tras su uso. Además de que conviene cambiarlo lo antes posible. El número de bacterias que constituye la placa dental supera los trescientos.
Un dato de lo más curioso: mejor cepillarse los dientes antes del desayuno y, por lo general, de comer. En su defecto, esperar una media hora, ya que la comida y la bebida debilitan el esmalte del diente, por lo que el cepillado inmediato puede erosionarlo.
Los cepillos de dientes comunes cuentan con unos cuarenta mechones de cerdas, lo que suma en total unas dos mil quinientas. Para obtener una buena limpieza, el tiempo de cepillado aconsejado debe ser de dos minutos.
El esmalte dental es la sustancia más fuerte del cuerpo. Aun así, no conviene utilizar los dientes para abrir una botella. Los diestros mastican por el lado derecho y los zurdos, por el izquierdo.
Del mismo modo que las huellas dactilares son únicas, la que tiene la lengua es personal e intransferible. Cada lengua tiene un tamaño y forma diferente. No es de extrañar que, dentro de la boca, habiten más de setecientos tipos de bacterias. Y para concluir con los datos curiosos… la vida de las papilas gustativas. No pasa de los diez días y son capaces de reconocer cinco sabores. Siendo el umami el menos conocido, identificado en el año 1908.
Podríamos seguir citando datos curiosos relativos a la odontología, su historia y los dientes o la cavidad oral. Pero mejor, lo dejamos aquí, incitando a la curiosidad del lector, para que siga buscando datos interesantes y aprendiendo todo lo relacionado con dentistas y dientes.







