El biodeterioro de los bienes culturales, un problema a combatir

El biodeterioro de los bienes culturales, un problema a combatir

España es un país con un gran pasado histórico y un rico patrimonio cultural, lo que la convierte en el tercer país europeo, por detrás de Italia y Francia, con más bienes inscritos en la lista mundialmente conocida de monumentos elaborada por la Unesco e incluidos como Patrimonio de la Humanidad, con el loable fin de protegerlos de los cambios sociales y de la destrucción, a la vez que se señalan especialmente como elementos a conservar para generaciones venideras.

Ahora bien, estos bienes se encuentran expuestos al deterioro que implacablemente produce el paso del tiempo, inclemencias meteorológicas, humedad, insectos, organismos biológicos como hongos, líquenes, bacterias… por lo que cualquiera de estos agentes pueden alterarlos y deteriorarlos, especialmente si la materia prima o productos con los que están elaborados son materiales de origen orgánico, como las estatuas o retablos realizados en madera, por lo que son susceptibles de poder ser atacados por un sinfín de organismos que pueden llegar a deformar, dañar o producir estragos tan importantes en su estructura que pueden llegar a ser de una ya considerable y gran magnitud hasta producir daños totalmente irreparables que traigan consigo la destrucción total del bien cultural. Esto es lo que se denomina biodeterioro de las obras de arte, la alteración de los materiales que las constituyen debido a la actividad metabólica de una o más colonias de microorganismos u organismos.

Algunas de las principales plagas a combatir son:

  • Los insectos. Se considera la plaga animal más numerosa y una amenaza constantes para las obras de arte por el elevado número de individuos que la componen la colonia, su pequeño tamaño, su elevada movilidad, su alto nivel de reproducción y propagación… y sobre todo por su alimentación a base de materiales orgánicos.
  • Insectos de la madera o xilófagos. En este grupo se incluyen las termitas, corgojos, carcoma, avispas de la madera…, que atacan y se alimentan de la madera causando graves daños, especialmente porque al principio su presencia puede pasar desapercibida, percatándonos solamente cuando ya es demasiado tarde, pues son las larvas de los insectos las que atacan la madera.
  • Los roedores. Las ratas y ratones trepan, hurgan y roen fácilmente todo lo que encuentran a su paso en busca de alimento, se reproducen rápidamente y recolectan materiales con los que hacer su nido. Además, los individuos muertos, la muda de su pelaje o los excrementos fecales que originan, atraen a otros animales como insectos que se alimentan de sus restos. Por ello es tan importante que empresas como la que nosotros os recomendamos, Control Plag, con base en Almería y que cuentan con una amplia experiencia en la realización de servicios de control de plagas de desratización, así como desinsectación, desinfecciones, fumigación de cucarachas, tratamientos anti hormigas, control de aves, etc.
  • Los hongos y las bacterias son organismos extremadamente numerosos y presentes en todas partes y lugares, sus esporas son arrastradas o transportadas de un lugar a otro por la acción del viento, lo que hace que lleguen a cualquier espacio o lugar. Tanto las bacterias como los hongos necesitan humedad para su sobrevivencia, además las bacterias necesitan una temperatura adecuada para su reproducción, mientras que las especies más resistentes de hongos necesitan al menos un 65% de humedad, por lo que es fácil encontrarlos en sótanos, trasteros o almacenes. Estos microorganismos digieren, manchan y debilitan las obras de arte, a la vez que atraen a multitud de plagas de insectos.
  • Son numerosas las especies de aves, principalmente las palomas, que revolotean, se posan y construyen sus nidos sobre los edificios declarados patrimonio de la humanidad, sus excrementos contaminan y destruyen con sus materias ácidas las estructuras, al mismo tiempo que sus nidos realizados a base de plumas y otros elementos albergan parásitos o microorganismos perjudiciales para la conservación de los bienes culturales.

¿De qué está compuesto un equipo básico para la detección de plagas?

Un equipo básico para la detección de plagas estaría compuesto por los siguientes elementos:

  • Una lupa de aumento. Con un aumento entre 7 y 20 sería muy útil para localizar pequeños insectos, hongos…
  • Destinada a iluminar áreas oscuras y así poder localizar con mayor facilidad excrementos de roedores, animales muertos como insectos, termitas, roedores…
  • Lámpara ultravioleta. Con ella podemos localizar rastros de orina de roedores
  • Microscopio óptico. Para la observación y estudio de microorganismos presentes.
  • Microscopio electrónico. Para obtener aumentos mayores a los proporcionados por los aparatos ópticos, muy útiles para la observación de los crecimientos de microorganismos, identificación de esporas, etc.

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