Los lugares más hermosos para disfrutar de un romántico viaje en pareja

Los lugares más hermosos para disfrutar de un romántico viaje en pareja

Ahora que se acerca rápidamente el mes de septiembre comenzamos a ver las primeras bodas de la temporada y es que este, el noveno mes del año, es uno de los que más enlaces albergan. La tradición, la vuelta de vacaciones, una temperatura más suave… son muchos los motivos por los que este mes es idóneo para que se lleven a cabo este tipo de celebraciones. Sin embargo, prepararlos es algo que nos lleva a unos puntos de estrés que la gran mayoría de nosotros no nos imaginábamos ni en sueños que pudieran llegar a pasar. Ya sea para liberarnos unos días de esa presión propia de los preparativos de una boda o simplemente para disfrutar con nuestra pareja, os queremos proponer algunos de los mejores lugares a los que os podéis escapar para vivir un viaje de ensueño y con el que crear recuerdos para toda la vida.

Si hablamos de viajes en pareja, no podemos empezar por otro lugar que no sea París, la capital de Francia es la ciudad del amor y en ella podemos pasar unos días para disfrutar de sus monumentos más relevantes. Esta se trata de una ciudad a la que podríamos calificar casi como un museo permanente y es que tiene tanta suerte, que incluso construcciones que en un principio se crearon para ser temporales, al final se han quedado para toda la vida, y lo que es más importante, se han convertido en un emblema de la urbe para todo el mundo. Os hablamos concretamente de la Torre Eiffel. Una torre de hierro construida en el año 1889 como parte de las Exposiciones Universales de 1889 y 1900. Además, como os hemos adelantado, fue utilizada en pruebas del ejército francés con antenas de comunicación. Uso que se mantiene hoy en día, y es que además de atractivo turístico, se sigue utilizando como centro emisor de programas radiofónicos y televisivos.

Pero además de la Torre Eiffel, París nos ofrece mucho más, sin ir más lejos, Sainte Chapelle, el museo del Louvre, los Campos Elíseos, Montmartre y la Basílica del Sacré-Coeur, el Pont Neuf y el río Sena, los jardines de Luxemburgo o la Catedral de Notre Dame, son solo otros de los ejemplos más claros de que la capital de Francia es una exposición permanente hecha ciudad.

Si salimos de Francia y nos dirigimos a Italia podemos disfrutar de dos ciudades también muy icónicas, por un lado, tenemos la capital del país, Roma, a la que le podemos añadir la Ciudad del Vaticano y por otro lado tenemos otra de las capitales del amor, Venecia. En el caso de la ciudad de los canales, no nos podemos ir sin antes haber visitado, entre otros puntos de interés, el Palacio Ducal, el puente de Rialto, el gran canal, la Plaza de San Marcos o Burano, quizá la isla más bonita del archipiélago de Venecia. Pero existen más puntos de paso obligatorio Ca’ Rezzonico, la Basílica de San Marcos, la Basílica de San Giorgio Maggiore, la Basílica de Santa María de la Salud y otra isla, la de Murano.

En el caso de la capital del país, además de recorrer por completo la Ciudad del Vaticano, tenemos que visitar lugares tan icónicos como el Coliseo, la Fontana di Trevi, el Circo Máximo, la Piazza Navona, el Panteón de Agripa, el Foro Romano, el Trastevere y la Básilica de San Pedro. En el caso de Roma, al igual que en Venecia, os proponemos vestiros con calzado cómodo y caminar y es que, aunque en la ciudad de los canales es imposible ir en coche, mientras que en Roma sí, lo cierto es que la forma de conducir de la capital italiana es poco recomendable para los foráneos.

El banquete, una parte fundamental para podernos ir de luna de miel tranquilos

Al comienzo del post os hablábamos del estrés propio de los meses previos a las bodas, pero la realidad es que, aunque el evento esté organizado para disfrutarlo, los novios siempre tienen ese punto de preocupación de que todo salga tal y como tenían previsto. Uno de esos momentos de más tensión es en el banquete y es que aquí se pone todo en juego, que a la gente le guste el menú, que a nadie le falte comida, que esta esté en buen estado… todo son nervios. Para que esto no sea así y podamos irnos de luna de miel con la tranquilidad que da que todo el banquete haya salido bien, debemos de contar con Mi boda con Rossini, una empresa de catering especializada en banquetes y con la que tendremos la garantía de que todo saldrá a pedir de boca.

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