Los seguros de responsabilidad civil, cada día más habituales entre las compañías de teatro

Hace algunos años, era habitual reclamar que todas las empresas dedicadas al mundo de la cultura cumplieran con todos los requisitos necesarios para reparar cualquier tipo de daño que se pudiera ocasionar como consecuencia de su actividad. Se trataba de uno de los debes más grandes del negocio cultural español. Y lo cierto es que eso se ha corregido con el paso de los años tanto en el interior de nuestras fronteras como en otros lugares de la geografía mundial. Poco a poco, las compañías de teatro, que son las entidades de las que vamos a hablar a lo largo de estos párrafos, han ido adquiriendo, sin ir más lejos, un seguro de responsabilidad civil.

¿Qué es un seguro de responsabilidad civil? Según la página web Conceptos Jurídicos, la responsabilidad civil es aquella obligación que tienen todas las personas de reparar los daños y perjuicios ocasionados sobre otra persona o sobre su patrimonio. Sin duda, se trata de una de las necesidades más grandes que pueden tener todos los actores y actrices de teatro y sus respectivas compañías. Sin duda, este es un elemento que nos permite tener todo bien atado a la hora de representar cualquier obra y cumplir con todos los requisitos que marca la ley sin que nadie nos pueda reclamar nada.

Para que la expansión del mundo cultural sea la que todos y todas queremos que sea, tenerlo todo en regla y tener una protección como la que otorga un seguro de responsabilidad civil es lo idóneo. A causa de ello, prácticamente todas las compañías de teatro de nacionalidad española cuentan con uno de esos seguros, lo que explica, en opinión de los profesionales del Bufete Albanés, que hayan crecido de un modo exponencial las reclamaciones de esas compañías hacia sus propios seguros y la necesidad de que esas compañías cuenten con alguien que las represente en el plano legal.

Ni que decir tiene que, a día de hoy, los ayuntamientos, que son quienes suelen contratar los servicios de las compañías teatrales, no se andan con chiquitas y solicitan que todas esas entidades cuenten con uno de esos seguros de responsabilidad civil de los que estamos hablando. Es lógico que así sea. Los problemas que pueden derivarse de la no existencia de un seguro de este tipo por parte de las compañías de teatro hace que se pongan trabas a su contratación.

¿Podríamos decir que la existencia de ese seguro de responsabilidad civil es una condición indispensable para la expansión cultural que tanto hemos demandado y que consideramos tan necesaria en la sociedad española? Por supuesto que sí. Lo justo y lo suyo es que las compañías de teatro cuenten con una herramienta para subsanar todos los problemas que, de manera no intencionada, puedan provocar. Con eso, está claro que existe una posibilidad mucho más grande de que una determinada compañía sea contratada por parte de diferentes administraciones públicas e incluso por entidades privadas. Y esa siempre es una buena noticia para la cultura.

La misma situación existe en el resto de las artes 

Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que existe la misma situación en otro tipo de artes. La música, por poner un ejemplo, está en las mismas condiciones que el teatro. Cuando se organiza un concierto, es idóneo tener una cierta protección por parte de la entidad que es contratada para dar el espectáculo. Si no es así, el lío jurídico en el que podemos meternos es sideral. Y el lío en el que podemos meter a quien nos contrata será de tal magnitud también que será muy complicado que esa misma entidad quiera volver a contar con nuestros servicios para cualquier otro momento.

Siempre es interesante que cualquiera de las entidades que tengan que ver con la cultura procuren disponer de un seguro de responsabilidad civil. Por suerte, es algo que se va convirtiendo en habitual durante los últimos años tanto en España como en otros países de nuestro entorno. Y eso es lo que explica, al menos en parte, que la cultura haya sido un reclamo en todos los lugares después de que la pandemia haya terminado. Es, sin duda, una de las grandes noticias de este último año.

Estamos seguros de que, si quedan algunas compañías de teatro o entidades culturales que no dispongan de un seguro de responsabilidad civil, van a reducirse de cara a los próximos años. No cabe la menor duda de que los seguros dejan muy tranquilas no solo a las empresas que los contratan, sino también a las entidades o administraciones que contratan a esas empresas dedicadas a la difusión de la cultura. Y es que, cuanto más atado tengamos todo en este sentido, más fácil será trabajar con todos los actores, actrices y elementos propios de la cultura.