¿Sabías que el color de tus paredes afecta en el desarrollo de tus hijos?

Algunos dicen que, a veces, las paredes hablan y la verdad es que es bastante cierto. A esto se le llama colorterapia y su voz es tan influyente que afecta en el bienestar y salud emocional de las personas que conviven dentro de ellas, determinando ciertas aptitudes durante su desarrollo, sobre todo en la edad infantil. ¿Cómo es posible? Sigue leyendo y entérate.

El color de las paredes y sus efectos

Decimos que las paredes hablan, porque los colores con los que las pintamos envían mensajes directos a nuestro cerebro que generan ciertos estados de animo y el desarrollo de ciertas aptitudes dependiendo de dicho mensaje.

Y es que según la psicología del olor, este genera sensaciones e induce hacia determinados estados emocionales. De hecho, el color puede tener efecto sobre la salud de los individuos, activando o inhibiendo los procesos bioquímicos y hormonales. Además de afectar su salud mental.

Así, el color de las paredes puede estimular o estabilizar nuestras emociones, siempre que se usen los tonos correctos según el significado de cada uno; siendo que también, un tono es mejor para un tipo de habitación que otra: no es lo mismo el cuarto del bebe que la oficina, ni tampoco se realizarán el mismo tipo de actividades en ninguno de los dos. Por ejemplo, en uno necesitarás colores que relajen y expresen alegría, en el otro contexto más bien unos que te motive, estimulen y que despierten tu creatividad.

Colorterapia

La colorterapia o psicología del color que hemos mencionado anteriormente se trata de utilizar los colores y su significado para cambiar un estado de ánimo o una conducta en los niños, pudiendo motivarles, energizarles, o calmarles. Pero más importante aún, algunos los ayudan a concentrarse,  a que concilien mejor el sueño, o a disminuir algunas conductas agresivas.

Así, la colorterapia es un tipo de terapia que se centra en los colores, sus vibraciones y como canalizarlos para regular desequilibrios o potenciar habilidades.

Cada color nos afecta de una manera u otra, por lo general de forma positiva, aunque veces las vibraciones que emiten se encuentran alteradas. Por ejemplo, la interiorista Susanna Cots defiende que el blanco es el color más beneficioso para la creatividad de los niños, y que es por esto que la mayoría del mobiliario para los cuartos de los  más pequeños de la casa son de este color.

Finalmente, su principal objetivo es el de ayudar a corregir estados de ánimo, mejorar el sistema nervioso y circulatorio, trastornos alimentarios como la bulimia o la anorexia o mejorar la calidad de la piel, entre otros.

¿Cómo deben estar pintadas las paredes para aprovechar la colorimetría?

El equipo de Pintores González, nos explican que lo ideal sería que se pudiera cambiar el color de las paredes con relativa frecuencia, pero sabemos que por factores de costo y tiempo no es algo posible. Entonces, lo que se puede hacer es usar una combinación de colores que le den variedad al espacio. Así, de las cuatro paredes a nuestra disposición, dos pueden ser de un color y dos de otro diferente, o puede haber una pared que contraste con los demás.

Esto porque ser influenciados por diferentes colores es agradable y tendrá resultados positivos sobre nuestro estad de ánimo.

Igualmente, los murales son muy apreciados, sobre todo si representan escenas naturales como campos verdes o el mar.

Asimismo, debemos elegir entre uno u otro tono color dependiendo de su significado de dom que podamos lograr su objetivo de darle ánimo a los pequeños de la casa, mejorar su concentración, disminuir o aumentar su agresividad, ayudar a conciliar el sueño o estimular la memoria, entre otros muchos comportamientos.

Los colores más recomendados para los cuartos de los más pequeños de la cas son:

  • El blanco. El blanco, como dijimos anteriormente, es el color que más despierta la creatividad en los niños. Por esto, los expertos en psicología del color siempre recomiendan decorar la habitación de los pequeños de la casa con este color, porque además transmite pureza, calma y orden visual.
  • El rojo. Ese color transmite energía y vitalidad, pero si se usa en exceso puede producir algo de agresividad. Por esto es muy recomendado incluir en la habitación de niños que sean más retraídos o tímidos, y evitarse en el caso de niños inquietos, con hiperactividad o aquellos niños que tienden a hacer rabietas.
  • El amarillo. Al igual que el rojo es un color muy vital y energizante, y que por lo general se usa para activar nuestro lado más intelectual. También es muy beneficioso para estimular la concentración de los niños. Muy recomendado si tú hijo suele sufrir de depresión, ya que transmite optimismo.
  • El azul. Se trata de un color que sirve para relajar y que transmite serenidad y paz. Es muy útil para niños que tienen problemas para conciliar el sueño y para aquellos que son muy activos y lo pueden aprovechar para calmarse en su lugar de descanso. Eso sí, en exceso puede producir somnolencia.
  • El verde. El verde es un color que aporta equilibrio y armonía, por lo que es excelente para calmar el sistema nervioso. Incluso puede ayudar a mejorar la capacidad lectora, tanto en velocidad como en comprensión. Inclúyelo si tienes un niño con problemas para manejar sus emociones, pero no en exceso porque le puede llevar a la pereza.
  • El naranja. Este color combina los beneficios del color rojo y el amarillo. Estimula la comunicación, por lo que es perfecto para obtener resultados positivos sobre niños a los que le cueste hacer amigos.
  • El morado o Púrpura. Combina la tranquilidad del azul y la energía del rojo, además de que potencia la intuición.

Colores según la edad

Ya vimos que significa cada color que podemos incluir en la habitación de los pequeños de la casa dependiendo de su personalidad, las habilidades que queremos potenciar, la que queremos mejorar y los resultados sobre su desarrollo que queremos lograr. Sin embargo, estos no son los únicos factores que hay que tomar en cuenta, también se debe tomar en cuenta la edad del niño y su etapa en el desarrollo, de la forma siguiente:

  • Primera etapa: de 0 a 24 meses

En esta edad los niños aún no han desarrollado por completo sus capacidades y sentidos, por lo que todavía no pueden apreciar conscientemente los colores que los rodean.

Así los colores recomendados son los tonos pastel, más que todo porque brindan más iluminación al ambiente y no resultan pesados para la vista del pequeño.  Pero, igualmente debemos incluir colores más fuertes y vivos en el mobiliario de la habitación, o en pequeñas decoraciones en las paredes, para ir desarrollando su atención sobre los detalles.

  • Segunda etapa: de 2 a 11 años

Ya para esta etapa los niños comienzan a ser conscientes de lo que los rodea, incluyendo los colores, por lo que debes comenzar a incluir los objetivos de la psicología del color, sin olvidarte por supuesto de sus preferencias y las coas que más les gusta y que le darán su toque personal a los espacios.

Actividades para niños sobre los colores

Mucho más allá de lo que hemos expuesto en el artículo los colores pueden tener incluso muchas más aplicaciones útiles en el desarrollo de los niños. También se pueden convertir en herramientas para potenciar su aprendizaje, desarrollar sus habilidades motoras y creativas. Por ejemplo, de la siguiente forma:

  • A los 3 años de edad los niños comienzan a interesarse por los colores, por lo que podemos llevar juegos, imágenes y canciones que les permitan aprenderlos y reconocerlos. Igualmente, las alfombra para el cuarto con colores, rompecabezas, posters y demás pueden ser de utilidad.
  • Una vez que los niños tengan un color favorito, animémoslos a incluirlo en su habitación, su ropa, sus objetos personales…
  • En lo que hayan desarrollado las habilidades motoras para hacer sus propios dibujos, es la hora de crear. Deja papeles, creyones y más a la mano para que pinten cuando les apetezca y más importante aún, cuelga sus creaciones en la pared, la puerta, un corcho.
  • Cuando los niños están aprendiendo sobre los colores, los arcoíris son excelentes aliados, por lo que no está de más incluirlos de alguna forma en la habitación, ya sea a través de dibujos o posters que pueden tener lugar en el escritorio o área creativa del niño.
  • En el mercado existen variedad de juguetes educativos con piezas, legos y otros elementos con colores vivos, variados y llamativos, dejarlos en su habitación ara que pueda tocaros, vivenciarlos y jugar con ellos en su descubrimiento de las formas y los colores.
  • Por último y para cerrar con broche de oro esta lista de recomendaciones están las luces de colores. Las hay de todas las formas y tamaños. Son muy coloridas y divertidas. Así que serán el mejor compañero de aquellos pequeños que aún le temen a la oscuridad.